Primeros auxilios para padres: qué hacer en una emergencia

By |2025-05-28T13:20:38+00:00mayo 28th, 2025|PREVENCIÓN|Comentarios desactivados en Primeros auxilios para padres: qué hacer en una emergencia

Ver a un niño en una situación de emergencia puede paralizar a cualquiera, pero saber actuar puede marcar la diferencia. Los primeros auxilios para niños no son solo una habilidad útil, sino una necesidad que todo padre o cuidador debería conocer. Aprender lo básico te puede ayudar a mantener la calma, ganar tiempo valioso y proteger la vida de tu hijo.

Madre realizando primeros auxilios para niños

Primeros auxilios para niños: qué deberías saber desde ya

Los primeros auxilios para niños implican medidas inmediatas que puedes aplicar antes de que llegue la ayuda médica. No se trata de reemplazar a un profesional, sino de ofrecer una respuesta rápida y efectiva que reduzca riesgos.

¿Qué situaciones cubren los primeros auxilios pediátricos?

Existen muchas situaciones en las que podrías tener que actuar, como:

  • Asfixia
  • Caídas
  • Convulsiones
  • Fiebre alta
  • Cortes o heridas
  • Intoxicaciones
  • Quemaduras

Saber cómo responder puede evitar complicaciones. Aquí te explicamos cómo actuar en algunos de los casos más comunes.

¿Qué hacer si un niño se atraganta?

Si el niño tose con fuerza, anímalo a seguir haciéndolo. Pero si no puede hablar ni respirar, haz lo siguiente:

  1. Da cinco palmadas en la espalda con la base de tu mano, entre los omóplatos.
  2. Haz cinco compresiones abdominales (maniobra de Heimlich). Colócate detrás del niño, abraza su abdomen y empuja hacia adentro y arriba.

Importante: si es un bebé menor de un año, las maniobras cambian. Aquí entran los primeros auxilios para bebés, que veremos más abajo.

¿Qué hacer ante una convulsión?

  1. No intentes sujetarlo ni meterle nada en la boca.
  2. Coloca al niño de lado para que respire mejor.
  3. Fíjate cuánto dura la convulsión y llama a emergencias si pasa de cinco minutos.

Cómo actuar ante una herida o sangrado

  1. Lava tus manos si puedes.
  2. Presiona con un paño limpio para detener el sangrado.
  3. Lava la herida con agua y jabón.
  4. Cubre con una venda limpia.

Si la herida es profunda o no deja de sangrar, ve al médico.

¿Cómo actuar en caso de intoxicaciones?

Las intoxicaciones son una de las emergencias pediátricas más comunes y peligrosas. Pueden ocurrir por ingestión de medicamentos, productos de limpieza, alimentos en mal estado o plantas tóxicas. La reacción rápida y adecuada puede marcar una gran diferencia.

  1. Identifica qué consumió el niño. Busca el envase o restos del producto para informar al personal médico. No lo tires.
  2. No induzcas el vómito. A menos que lo indique un profesional, provocar el vómito puede empeorar la situación si el producto es corrosivo.
  3. No le des agua ni leche. Muchas personas creen que esto “diluye” la sustancia, pero puede facilitar su absorción o provocar reacciones adversas.
  4. Llama a emergencias o acude al centro médico más cercano. Lleva el envase del producto y explica con claridad lo ocurrido: cuánto tomó, a qué hora, qué síntomas tiene.
  5. Observa y anota síntomas. Náuseas, vómito, somnolencia, irritabilidad o dificultad para respirar son señales importantes para los profesionales.

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Primeros auxilios para bebés: diferencias importantes

Los primeros auxilios para bebés requieren precauciones distintas. Un cuerpo más pequeño, órganos más delicados y respuestas distintas al dolor o trauma exigen adaptaciones específicas.

Atragantamiento en bebés

  1. Coloca al bebé boca abajo sobre tu antebrazo.
  2. Da cinco palmadas en la espalda, entre los omóplatos.
  3. Si no resulta, dale cinco compresiones torácicas (no abdominales), usando dos dedos en el centro del pecho.

Nunca realices la maniobra de Heimlich tradicional en un bebé.

Reanimación cardiopulmonar (RCP) en bebés

  1. Coloca al bebé sobre una superficie firme.
  2. Con dos dedos, presiona el centro del pecho 30 veces, a un ritmo de 100-120 por minuto.
  3. Da dos respiraciones suaves boca a boca y nariz.

Si no hay signos de vida, repite hasta que llegue ayuda.

Cuando el niño no responda y no respire, independientemente de la edad debemos llamar al 123 y pedir ayuda, mientras realizamos las maniobras:

  • Coloca al bebé sobre una superficie firme.
  • Con dos dedos o la palma de la mano, presiona el centro del pecho 30 veces, a un ritmo de 100-120 por minuto.
  • Da dos respiraciones suaves boca a boca y nariz.
  • Si no hay signos de vida, repite hasta que llegue ayuda.

Aquí puedes ver un ejemplo en la ciudad.

Mujer mostrando con bebé de juguete los primeros auxilios para niños

¿Crees que tu bebé se intoxicó?

  1. Actúa con rapidez. Los bebés son mucho más sensibles a las sustancias tóxicas y los efectos pueden ser más severos.
  2. No le introduzcas objetos en la boca. Esto puede generar atragantamiento o lesiones.
  3. No intentes provocar el vómito. Es aún más riesgoso en bebés y podría causar asfixia.
  4. Revisa la boca con cuidado. Si tiene restos visibles del producto, retíralos con una gasa húmeda sin empujar más adentro.
  5. Busca atención médica inmediata. El bebé debe ser valorado por profesionales aunque parezca estar bien. Algunas sustancias no muestran efectos de inmediato.
  6. No le des ningún remedio casero. Ni leche, ni agua con bicarbonato, ni otros líquidos. Eso puede alterar el cuadro clínico.

Pasos básicos de los primeros auxilios pediátricos

Saber cómo actuar rápido y con seguridad es clave. Aquí te dejamos una lista para que la tengas presente:

  1. Evalúa la situación: asegúrate de que es seguro acercarte al niño.
  2. Llama a emergencias si es grave o si no sabes cómo actuar.
  3. Mantén la calma: transmites seguridad al niño.
  4. Aplica técnicas de primeros auxilios según el caso.
  5. Acompaña al niño hasta que llegue ayuda profesional.

Los primeros auxilios pediátricos no sustituyen atención médica, pero sí salvan vidas.

¿Qué no debo hacer ante una emergencia?

En una situación crítica, más allá de lo que haces, también importa lo que no haces. Algunos errores pueden empeorar el estado del niño o retrasar la atención correcta. Evita lo siguiente:

  • No automediques al niño: dar medicamentos sin orientación médica puede ocultar síntomas importantes o causar reacciones adversas. Incluso remedios «comunes» pueden ser peligrosos si no se administran correctamente.
  • No dejes solo al menor: aun si parece estar bien, nunca lo dejes sin supervisión. Los síntomas pueden cambiar rápido o volverse más graves en minutos.
  • No te desesperes. Tu reacción afecta la situación: mantener la calma no solo te ayuda a actuar con claridad, también tranquiliza al niño. Si te ve nervioso, puede entrar en pánico, dificultando el manejo de la situación.

Recordar qué no hacer puede ser tan vital como saber cómo actuar. Ante la duda, busca atención profesional lo antes posible.

¿Qué debo tener en un botiquín pediátrico?

Tener un botiquín bien equipado puede ayudarte a actuar de inmediato ante cualquier imprevisto. Estos son los elementos básicos que no pueden faltar:

  • Gasas estériles: Sirven para limpiar heridas, detener sangrados leves o cubrir cortes antes de llegar al centro médico. Siempre deben manipularse con manos limpias o guantes.
  • Antisépticos: Puedes usar soluciones como povidona yodada o clorhexidina para limpiar heridas y evitar infecciones. Aplícalos con una gasa o hisopo, nunca directamente desde el frasco.
  • Termómetro: Idealmente digital, para tomar la temperatura con rapidez y precisión. Ten uno exclusivo para uso pediátrico que sea fácil de usar en la axila o el oído.
  • Tijeras de punta redonda: Útiles para cortar vendas, gasas o ropa sin riesgo de lastimar al niño. La punta redondeada reduce el peligro de lesiones accidentales.
  • Vendas adhesivas: Los llamados “curitas” son útiles para cubrir heridas pequeñas y protegerlas de la suciedad. Ten de varios tamaños para diferentes zonas del cuerpo.
  • Paracetamol infantil: Siempre en la presentación y dosis recomendada por el pediatra. Solo úsalo si conoces bien la causa de la molestia, como fiebre leve o dolor.
  • Guantes desechables: Para evitar el contacto directo con sangre u otros fluidos. Proporcionan higiene y seguridad tanto para ti como para el niño.

Además, puedes incluir otros elementos útiles como cinta adhesiva médica, una linterna pequeña, solución salina, y una lista de teléfonos de emergencia. Guarda todo en un lugar accesible, seco y fuera del alcance de los niños.

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Aprender primeros auxilios puede salvar la vida de tu hijo

Nadie espera una emergencia, pero todos deberíamos estar listos para una. Los primeros auxilios para niños no son complicados, solo requieren un poco de tiempo para aprenderlos y mucha voluntad para aplicarlos.

Pediatra de medikinder con paciente

En Medikinder, entendemos que la salud infantil va más allá del diagnóstico y tratamiento. Por eso, además de brindarte atención pediátrica con ética y calidez, te animamos a prepararte con conocimientos que realmente pueden hacer la diferencia en un momento crítico.

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